Metodología integrada
Diagnóstico de pasivos
Curvas y sensibilidades
El segundo bloque conecta pasivos y activos a través de curvas, duración y sensibilidades, permitiendo ver cómo responden balance y ratio de financiación ante movimientos de tipos e inflación.
Esquema multi activo
Gobernanza y documentación
El cuarto bloque asegura que el marco guiado por pasivos se integre en políticas, mandatos y procesos de comité, con documentación que permita su revisión y defensa ante terceros.
Un recorrido ordenado completo del pasivo al seguimiento disciplinado del balance
Piensa en un plan de pensiones de prestación definida sometido a cambios bruscos de tipos e inflación. El comité quiere estabilidad, el área de inversiones busca oportunidades y el actuariado recuerda que los compromisos siguen ahí, pase lo que pase en el mercado. Nuestra metodología organiza esa tensión en un proceso de cuatro fases. Primero, diagnosticamos el pasivo con detalle, sin aceptar atajos en supuestos demográficos ni económicos. Después, definimos qué riesgos del pasivo se quieren asumir, mitigar o transferir, y diseñamos la estructura de coberturas correspondiente. A continuación, encajamos el bloque de crecimiento y otros activos en un esquema multi activo que respete el balance y la liquidez. Por último, fijamos un marco de seguimiento donde escenarios, métricas y documentación permitan revisar el enfoque sin reescribirlo por completo cada vez que el entorno cambia. Past performance doesn't guarantee future results, pero un proceso disciplinado reduce la probabilidad de decisiones improvisadas.
Las piezas cuantitativas que sostienen nuestro enfoque
Sobre ese mapa de sensibilidades construimos escenarios y pruebas de tensión. Combinamos movimientos paralelos y no paralelos de las curvas, shocks de inflación y cambios en la pendiente para observar cómo se comporta el ratio de financiación y otras métricas clave. Cada escenario se discute no solo en términos numéricos, sino también de narrativa: qué podría desencadenarlo, cuánto tiempo podría durar y qué capacidad de reacción tendría la institución. El objetivo no es predecir, sino preparar un marco que permita leer los cambios de entorno con serenidad.
Cómo nuestra metodología refuerza gobernanza, decisiones y comunicación
Orden desde el pasivo
Partimos del pasivo y del balance, no del catálogo de activos. Esto obliga a que cada decisión multi activo tenga una justificación explícita frente a los compromisos reales y a las restricciones regulatorias.
Lenguaje común entre áreas
Traducimos resultados cuantitativos a un lenguaje que consejo, actuariado y mercados pueden compartir, reduciendo malentendidos y discusiones circulares en los comités.
Métricas claras y aceptadas
Definimos métricas de riesgo y de seguimiento que todos aceptan antes de actuar, evitando debates posteriores sobre qué indicador importa en cada situación.
Revisión estructurada y continua
Trazabilidad y gobernanza
Equilibrio entre técnica y práctica
Recomendaciones para instituciones que revisan su enfoque guiado por pasivos
Haz visibles todos los supuestos críticos
Empieza por documentar de forma explícita los supuestos que sostienen tu marco actual: curvas utilizadas, hipótesis de inflación, parámetros actuariales clave y correlaciones implícitas. No basta con que estén en la cabeza del equipo técnico; deben poder leerse, cuestionarse y revisarse. Esta transparencia permite que comités y órganos de supervisión entiendan qué hay detrás de cada cifra y facilita detectar incoherencias entre documentos, informes y decisiones históricas sobre el balance.
Acordar métricas y umbrales antes de actuar
Define por adelantado qué métricas se utilizarán para evaluar el marco guiado por pasivos y en qué foros se discutirán. Combina indicadores de solvencia, ratio de financiación y sensibilidades con medidas de liquidez y colateral. Establece umbrales claros que obliguen a revisar el enfoque si se superan, en lugar de depender de percepciones subjetivas. Esto reduce la tentación de cambiar el marco cada vez que el mercado se mueve y favorece decisiones más consistentes en el tiempo.
Institucionalizar la revisión periódica
Acepta que el entorno cambiará y que tus primeras hipótesis pueden quedarse cortas. Diseña desde el inicio un calendario de revisiones formales del marco guiado por pasivos, con espacios para actualizar supuestos, incorporar cambios normativos y revisar experiencias recientes. Documenta qué se ajusta y por qué, de modo que puedas explicar la evolución del enfoque a auditores, supervisores y beneficiarios. Past performance doesn't guarantee future results, pero una disciplina de revisión reduce el peso de las sorpresas.
Conectar áreas técnicas y órganos de decisión
Evita que el marco guiado por pasivos quede encerrado en un único departamento. Involucra a inversión, actuariado, riesgos y gobernanza en las discusiones clave, asignando roles claros a cada área. Un enfoque multi activo solo funciona si todos entienden qué se espera de cada bloque de activos frente al pasivo y cómo se reflejan esas expectativas en políticas y límites operativos. Esta coordinación reduce conflictos internos y mejora la capacidad de reacción cuando el entorno se vuelve exigente.
Cuidar la narrativa sin ocultar la complejidad
Cuando comuniques el marco guiado por pasivos a tu comité o consejo, evita el exceso de jerga técnica sin perder el rigor. Utiliza narrativas que conecten escenarios, decisiones y consecuencias para el balance, respaldadas por datos y gráficos comprensibles. Deja claro qué riesgos se asumen, cuáles se mitigan y qué se hará si las cosas no evolucionan como se esperaba. Resultados may vary entre instituciones, y una comunicación honesta ayuda a gestionar expectativas y a mantener la confianza interna.